Salduba, sí, es que lo del perro, es como los niños y su amigo invisible.Existe en la mente de quien lo crea y a quien se lo hace partícipe. ¿Quién nos dice que porque no lo "veamos" no existe? El amor tampoco es visible muchas veces, ni el dolor, ni la tristeza... Nunca debiéramos perder la capacidad de imaginar algo y que sea creíble para uno mismo y para los demás. No todo lo que es, es corpóreo.
Mi hija va al Liceo Francés, mi peque... y ayer le dieron las notas. (sí, sí, les dan notas, no lo entiendo, pero se las dan) Estoy feliz..., porque sé que es muy inteligente y tiene capacidad para aprender con facilidad, pero me constatan que tiene lo que más valoro, y es que tiene expresividad, que cuida a sus compañeros y les ayuda, que se interesa por todo... y que su inteligencia emocional va "viento en popa".
La de español, le dice al final... muy bien, pero habla más... Y yo le pregunté... ¿por qué dice eso? Porque si me pregunta en clase..., a veces me cuesta contestar...
creo que por verguenza, porque está Nicolás... Y luego me dice..., mamá, no me dejan ayudar a hacer los trabajos a Natalia. Le pregunté que por qué, y me dice: mamá es que si se lo hago yo... no piensa.
Ay... mis babas... Cumple 5 en junio, y no me cansaré de repetir la estabilidad que ha dado a mi vida...
Papá le dice: tengo tres hijas (las tiene), si se va una, ¿cuántas quedan?... ella, dos. Papá: ¿y si se van dos?.... Ninguna, papá, ninguna.

5 Comments:
Las únicas babas soportables son las de una mamá orgullosa, ays, aun se me pone un nudo en el estómago cuando recuerdo sus primeras notas, casi lloro de la emoción (aprovechemos ahora para emocionarnos, cuando lleguen al instituto ya nos cabrearemos ya jajaja) Y esperate, que si no entiendes lo de las notas con 5 años... el mio con 6 tiene examenes cada dos meses, alucino.
Es una sensación tan genial verles interesados por todo, son maravillosos, y es verdad, te dan estabilidad y felicidad.
Precioso post. Besitos.
Lo màs importante sin duda alguna es el vìnculo con sus compañeros.Ahora ya que estàs dispuesta a comèrtela,jajajajaja,si querès te preparo unas papa,si?fritas o al horno?.Un beso
No, si yo en el fondo, tenía miedo que el perrito se hiciera pis en mis pies, casi estaba convencida de que la única que no lo veía era yo. jeje
¡Que dulzura! Los críos cuando tienen esa edad, la mía tiene ya treinta, pero las madres siempre vemos a nuestros hijos como pequeños, siguen siendo nuestros niñitos.
POR CIERTO, SOY LA MISMA DE SALDUBA, es que tengo dos blogs y me confundo, al poner la direción,
me doy cuenta cuando ya lo he enviado.
un beso.
Ya ves... pensamos que damos vida a unos seres pequeñitos y son ellos los que nos la dan a nosotros.
El mío tiene 23 y cuando no está me siento mal, y eso que no para de darme la vara.
Un abrazo.
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