
Volar y ver el mundo desde el cielo. No conozco humano que no sienta esta necesidad que hoy me abruma. Quisiera que el reloj de la vida, de la de todos, se parase. Ver una estampa costumbrista aquí, y seguir volando y ver picos nevados a lo lejos… y a Heidi en los Alpes…, y una paloma que me sigue solícita, y un gran halcón que me guía hacia el castillo. Y, dejar el vuelo, y caminar entre colinas y… verte entre los árboles, mientras guardas el arma entre tus piernas. Y entonces…, creer que esos pájaros que nos acompañan seguirán guardando nuestro celo. Para siempre... Y sentir que no hay nada más... ni nada menos.

2 Comments:
Como dijiste, he leído el tercero de la lista.
Preciosa carta de un gran amigo.
Cada día me siento más cercano a ti y eso me gusta.
Me encantan las aves rapaces,son señoriales,precisas,certeras tienen un vuelo y una manera de mover las alas para levantar vuelo que me atrapa.Seguro que ese halcón te llevará a buen lugar,y sin esa paloma no habría equilibrio,aunque solo sea un sueño.Un beso
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